Platón (424/423 – 348/347 a.C.) fue un filósofo griego. Fundó la Academia de Atenas y escribió sus Diálogos, influenciado por Sócrates. Su fecha de nacimiento y nombre son debatidos. Su obra aborda temas como la justicia y la verdad. Defiende la existencia de una verdad absoluta más allá del mundo perceptible, rechazando el relativismo.
Tabla de contenidos
Quién fue Platón
Platón ( 424 o 423 – 348 o 347 a.C.) fue un notable filósofo griego y fundador de la Academia de Atenas. Fue discípulo de Sócrates. Su aporte filosófico se centra en los Diálogos, donde Sócrates es un personaje recurrente. Aunque su nombre real podría haber sido Aristocles, se le conoce como Platón, un apodo que significa de anchos hombros. La fecha de su nacimiento se cuestiona, sugiriendo que pudo haber sido en 424 o 423 a.C.
De cuna aristocrática, se esperaba que Platón siguiera una carrera política, pero su encuentro con Sócrates lo llevó a dedicarse a la filosofía. Aunque se debate sobre la autenticidad de algunos de sus Diálogos, la influencia de Platón en la filosofía es innegable, especialmente a través de su discípulo Aristóteles, quien al encargarse de la educación de Alejandro Magno contribuyó a la difusión del pensamiento de Platón por buena parte del mundo conocido.
Los Diálogos de Platón exploran temas como la justicia, la verdad y la belleza. La Academia que fundó alrededor del 387 a.C., se convirtió en un importante centro de aprendizaje que influyó en la filosofía, la ciencia y la política durante siglos.
Filosofía de Platón
Según Platón, más allá del mundo material y perceptible en el que vivimos, existe un mundo de Ideas o Formas eternas y perfectas. Estas Ideas son la esencia de las cosas y representan la realidad última y verdadera. Para él, comprender estas ideas permite vivir una vida plena y virtuosa.
Proponía que el mundo que percibimos con nuestros sentidos es solo una sombra o copia imperfecta de estas Ideas, las cuales son absolutas, universales e inmutables, y proporcionan el verdadero significado y propósito a las cosas que percibimos en el mundo físico. En consecuencia, comprender la verdad última nos guía hacia una vida de virtud y sabiduría.
La Teoría de las Ideas de Platón expone que estas Ideas son los arquetipos de las cosas que percibimos en el mundo sensible. Por ejemplo, en el mundo sensible vemos objetos como mesas, pero según Platón, estas son solo copias imperfectas de la Idea de Mesa, que existe en el reino de las Ideas.
Propone que el mundo sensible es transitorio y está sujeto a cambios, pero el mundo de las Ideas es eterno y perfecto. Por lo tanto, entender las Ideas es fundamental para comprender la verdadera naturaleza de la realidad y encontrar un propósito más profundo en la vida.
El fundador de la Academia de Atenas, rechaza el relativismo y defiende la existencia de una verdad absoluta y objetiva. Argumentaba que si la verdad depende únicamente de las opiniones subjetivas, entonces no habrá una verdad objetiva, ya que cada individuo tendrá su propia interpretación de la realidad. Es decir que, si todas las opiniones son igualmente válidas y no hay una verdad absoluta, entonces, nada es verdadero en realidad.
Un estándar objetivo para distinguir entre lo verdadero y lo falso, no debe depender de las opiniones cambiantes de las personas. La realidad objetiva, para Platón, trasciende las percepciones y opiniones individuales.
Frases de Platón
Frío e insípido es el consuelo cuando no va envuelto en algún remedio.
El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce, el pensamiento son las riendas y los sentimientos los caballos.
La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
Los sabios hablan porque tienen algo que decir, los tontos hablan porque tienen que decir algo.
Buscando el bien de nuestros semejantes, encontraremos el nuestro.
La libertad está en ser dueños de la propia vida.
El cuerpo es la cárcel del alma inmortal.
El hombre sabio querrá estar siempre con quien sea mejor que él.
El que aprende y aprende y no practica lo que aprende, es como el que ara y ara y nunca siembra.
No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.
La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.
Lo poco que sé, se lo debo a mi ignorancia.
Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.
Es envidia la que provoca placer por las desgracias de los amigos.
Yo declaro que la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte.
El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.
Con la buena educación es el hombre una criatura mansa y divina; pero sin ella es el más feroz de los animales. La educación y la enseñanza mejoran a los buenos y hacen buenos a los malos.
La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.
Amor: una enfermedad mental muy grave.
Podemos perdonar fácilmente a un niño que teme a la oscuridad; pero la real tragedia de la vida es cuando los adultos le temen a la luz.
El alma de un filósofo se separa de su cuerpo y desea estar sola y existir por sí misma.
Tus bienes y tus males dependen de aquellos con quienes más te hayas juntado.
Todo hombre es un poeta cuando está enamorado.
Ninguna de las cosas humanas merece una gran ansiedad.
Tus bienes y tus males dependen de aquellos con quienes más te hayas juntado.
Tres facultades hay en el hombre: la razón que esclarece y domina; el coraje o ánimo que actúa, y los sentidos que obedecen.
La mejor tumba es la más sencilla.
Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.
El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de ciudadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.
Si Dios es bueno, no es el autor de todas las cosas, sino sólo de una cuantas, y no de la mayor parte de las que le ocurren al hombre.
El hombre no es libre más que para obrar bien.
De virtud hay una especie, de maldad, muchas.
Dios nos ha dado alas para volar hacia él: el amor y la razón.
La conquista propia es la más grande de las victorias.
La burla y ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan.
Ser amable con todos los que encuentras es pelear una dura batalla.
De todas las bestias salvajes, un muchacho es la más difícil de manejar.
Si no deseas mucho, hasta las cosas más pequeñas te parecerán grandes.
Tú estás joven, hijo mío, y cuando pasen los años el tiempo hará sus cambios y hará retroceder muchas cosas que expresas en tus opiniones actuales. Contrólate, por lo tanto, y no sirvas de árbitro para juzgar el mundo.
Nunca será posible desembarazarse por completo del mal, pues siempre debe haber algo contrario al bien.
Los estados son como los hombres, pues son seres humanos los que los forman.
Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.
El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.
La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser.
Cometer injusticia es más ignominioso que recibirla.
En torno de la esencia está la morada de la ciencia.
Sólo te ama aquel que ama tu alma.
No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.
Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.
Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.
La mentira sólo es útil a los hombres como medicina. El uso de tales medicinas debe estar circunscrito a los médicos.
No es necesario que la bondad se manifieste, sino que se deje ver.
El rico tiene muchos consuelos.
El hombre es un animal doméstico.
Teme a la vejez, pues nunca viene sola.
La virtud es una especie de salud, de belleza y de buenas costumbres del alma.
Del asombro sale el pensamiento.
Dondequiera que se ama el arte de la medicina se ama también a la humanidad.
La medicina puede ser considerada como el conocimiento de las preferencias y los deseos del cuerpo y la manera de satisfacerlos o no.
El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.
Donde reina el amor, sobran las leyes.
La razón es la facultad soberana del alma, la fuente de todo conocimiento, el principio determinativo de toda acción humana.
El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.
El tiempo es una gran imagen móvil de la eternidad.
Todo acto de amor es un escalón hacia el amor de Dios.
Dios es el comienzo, el medio y el fin.
Dios es verdad y luz en la sombra.
Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.
El hombre es un bípedo implume.
Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada el hombre.
Dios no es un autor de todo, sino sólo de lo bueno.
El virtuoso se conforma con soñar lo que el pecador realiza en la vida.
El enamorado de un alma bella permanecerá fiel durante toda su vida, porque ama una cosa permanente.
Cuando una multitud ejerce la autoridad, es más cruel aún que los tiranos.
El cuerpo es la tumba del alma.
El que deseche la religión quita los fundamentos de la sociedad humana.
Aquel a quien el amor no toca, camina en la oscuridad.
Como cada uno es, tal es su vida.
El filósofo es un hombre que desea discernir la verdad.
Hay algo peor que una mujer: dos mujeres.
Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta.
Así como los ojos están formados para la astronomía, los oídos lo están para percibir los movimientos de la armonía.
Los espíritus vulgares no tienen destino.